Sana convivencia en las ciudades portuarias, el ejemplo de Riga y Génova

Taller 3 y 4, el ejemplo de Riga y Génova

¿Cómo conviven el puerto y la ciudad cuando se encuentran "comprimidos" en un espacio limitado ? La discusión durante la sesión de la tarde del segundo día de la XIV Conferencia AIVP Mundial Ciudades y Puertos de Durban giro en torno a este tema, donde fueron examinadas dos ciudades portuarias : el puerto letón de Riga y el puerto italiano de Génova.
Freepoprt Riga es el puerto lo más grande de Letonia. 6% del PIB del país proviene del puerto que ocupa 11% del territorio. El puerto fluvial e urbano se encuentra a proximidad de la ciudad y de su centro histórico, creando una difícil convivencia entre los habitantes y los operadores portuarios.
El año pasado, la Municipalidad de Riga decidió de un nuevo plan maestro con 10 planos temáticos, cada uno de ellos centrándose sobre aspectos específicos como la vivienda, el medio ambiente o el transporte. Ljeta Putane, Jefe Adjunto de la División Económico Urbano de la municipalidad de Riga explico que "fueron sin embargo los ciudadanos de esta ciudad quienes señalaron la importancia tener un plan especifico dedicado al Freeport de Riga. Así que el municipio asocio expertos, ciudadanos, instituciones, organizaciones no gubernamentales y hombres de negocios a todas las etapas del proceso de ordenación del puerto. Los barrios de la ciudad fueron igualmente asociados a lo largo del proceso de ordenación del plano maestro de Riga y no solamente para la parte dedicada al puerto. La iniciativa fue exitosa y permito determinar una visión general que tal vez no forme las bases para una revolución urbana, pero como mínimo generó una sana convivencia.
Génova experimentó problemas similares a Riga. 595.000 personas viven en 243 kilómetros cuadrados adyacentes al puerto. Alta densidad edilicia, atravesada por vías navegables, pueden crear un panorama escénico, pero plantea cuestiones graves de seguridad. El puerto es uno de los más activos en Italia : abarca 15 km con un consumo de energía de más de 30 millones de kWh / año. "Esta fue la razón por la que establecimos la Asociación Ciudad Inteligente de Génova (GSCA) en 2010, que desarrolló un plan portuario medioambiental de energía que se centra en viento, presa, solar y especialmente cold ironing", explicó Francesco Oddone, Delegado Municipal para el Desarrollo Económico de la ciudad. "A menudo se piensa que una ciudad inteligente se traduce en una serie de gadgets tecnológicos - continuó Oddone - pero en realidad, es, ante todo, un estudio sobre el impacto económico en la vida de las personas". El GSCA tiene un centenar de miembros, entre ellos asociaciones, empresas, institutos de investigación y la sociedad civil. Firmó una serie de MoUs (memorandos de entendimiento) y ha obtenido financiación de la UE por millones de Euros, está trabajando en conjunto con los puertos de Copenhague, Hamburgo, Viena y Lyon para crear una red, que como en el caso de Riga, se centra en los ciudadanos para resolver los problemas de convivencia y seguridad en la ciudad.